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Por JOS脡 CARLOS GARC脥A FAJARDO. La moral de 鈥渘o tener es pecado鈥 sostiene un modelo energ茅tico y de producci贸n que aplasta derechos fundamentales en otros pa铆ses. Occidente acoge a los s谩trapas a cambio de engordar los fondos de sus bancos.
Mientras el Consejo de Seguridad debat铆a, durante casi cuatro d铆as, la resoluci贸n sobre el deber de proteger a las poblaciones civiles de Libia, parece que el Gobierno brit谩nico se afanaba en preparar la acogida de millonarios norteafricanos y ciudadanos de Oriente Medio que hu铆an de las autocracias que atenazaban a sus pa铆ses. Y que hab铆an sido sostenidas y explotados por ellos mismos.
Para ello se acord贸 que aquellos millonarios capaces de depositar e inmovilizar cinco millones de Libras en un banco brit谩nico determinado tendr铆an garantizado su permiso de residencia en Gran Breta帽a en tres a帽os. Si depositaban diez millones la obtendr铆an en dos a帽os y, a partir de esa cifra, se agilizar铆an los tr谩mites para el resto de familiares. No se preocuparon de exigir garant铆as 茅ticas o legales sobre su cooperaci贸n en los reg铆menes responsables de cr铆menes en sus pa铆ses de origen.
De hecho, en Espa帽a, se autoriz贸 hace unos d铆as al Emir de Catar la compra del 6,17% de la energ茅tica Iberdrola, bajo el nombre de Qatar Holding.
Su primer ejecutivo Ahmad Mohamed Al-Sayed, del clan gobernante en Catar, 聽aterriz贸 en Madrid y tambi茅n se interesa por el grupo Telef贸nica, lo que supondr铆a una inversi贸n del emirato aut贸crata de Catar de no menos de 4.000 millones de euros. El 1% de Telef贸nica vale 800 millones y al Holding de Catar le gusta tener al menos el 5% de sus participadas. 聽No olvidemos que despu茅s de las visitas rel谩mpago del Rey Juan Carlos a Catar y del Jefe del Gobierno a otros Emiratos del Golfo ya hab铆a 300 millones destinados a las Cajas de Ahorros. Esos viajes se produc铆an en plena crisis de los pa铆ses 谩rabes del norte de 脕frica y de las protestas ciudadanas contra los d茅spotas de Bahrein, Om谩n, Yemen, Jordania y Arabia Saudita, que es quien mueve los hilos y sus inmensas fortunas, junto con el Consejo de aut贸cratas del Golfo p茅rsico.
Algo no va bien en nuestras sociedades cuando lo primero que se aprestan a salvar son las fortunas de esos s谩trapas sin preocuparse por sus responsabilidades pol铆ticas, sociales y hasta penales.
No hay m谩s que ver la preocupaci贸n de los s谩trapas que controlan la distribuci贸n, construcci贸n, mantenimiento y explotaci贸n de las plantas nucleares sobornando a quien sea. Como han hecho hasta ahora con los hidrocarburos, cobre, oro, col-tan, litio y dem谩s minerales que sostienen las locas carreras armament铆stica, energ茅tica, industrial 聽y financiera. Para ello no han cesado de envolvernos en la propaganda m谩s que publicidad que sostiene la nueva moral de que 鈥渘o tener, es pecado鈥.
Como la bicicleta, s贸lo se sostiene a fuerza de pedalear aunque nos conduzca no a los infiernos, sino a la destrucci贸n del planeta enfangando el medio ambiente en el que vivimos, nos moveos y somos.
Jos茅 Carlos Garc铆a Fajardo
Profesor Em茅rito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Director del CCS
CLOAKING
Por JOS脡 CARLOS GARC脥A FAJARDO
La moral de 鈥渘o tener es pecado鈥 sostiene un modelo energ茅tico y de producci贸n que aplasta derechos fundamentales en otros pa铆ses. Occidente acoge a los s谩trapas a cambio de engordar los fondos de sus bancos.
Mientras el Consejo de Seguridad debat铆a, durante casi cuatro d铆as, la resoluci贸n sobre el deber de proteger a las poblaciones civiles de Libia, parece que el Gobierno brit谩nico se afanaba en preparar la acogida de millonarios norteafricanos y ciudadanos de Oriente Medio que hu铆an de las autocracias que atenazaban a sus pa铆ses. Y que hab铆an sido sostenidas y explotados por ellos mismos...
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