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Implantan un marcapasos para corregir la obesidad mórbida PDF Print E-mail
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El Hospital Clínico San Carlos de la Comunidad de Madrid ha llevado a cabo por primera vez la implantación de marcapasos gástricos en pacientes con obesidad mórbida con resultados satisfactorios. Se trata de una técnica pionera que se realiza por laparoscopia y que ya se ha utilizado en cuatro pacientes. El objetivo de este novedoso tratamiento es modificar y modular los hábitos alimenticios y de actividad física de estos enfermos.

Utilizada desde el pasado mes de diciembre, esta técnica forma parte de un ensayo clínico que se está llevando a cabo dentro de un estudio multicéntrico a nivel europeo en el que el Clínico San Carlos participa junto a una decena de centros.

Modulador de los hábitos alimenticios
El marcapasos gástrico, que esencialmente es un modulador del comportamiento alimenticio y de la actividad física del paciente, se instala en la zona subcutánea, es decir debajo de la piel, y dispone de dos electrodos que se fijan a la pared del estómago mediante abordaje por laparoscopia. Cuando el enfermo realiza sus comidas reglamentarias, el dispositivo deja de emitir señales activándose automáticamente en los períodos intermedios, en los que no debe de comer.
En caso de que el paciente tome alimentos en estos intervalos, el marcapasos envía estímulos eléctricos a las fibras nerviosas del nervio vago induciendo sensación de saciedad, informándole de esta forma que no debe de comer.
Asimismo, este dispositivo es capaz de recoger información acerca de la actividad física que realiza el paciente. Todos estos datos -los de la ingesta y la actividad física- los recibe, vía wifi, el especialista que de esta forma conoce con exactitud la situación del enfermo, quien además no tiene que desplazarse al hospital.

Perfil del paciente
Los candidatos a ser tratados con esta novedosa técnica tienen que pasar primero por una encuesta de comportamiento alimenticio. A continuación se comprueba, mediante endoscopia, que su estómago no presente trastornos motores digestivos como consecuencia de otras patologías, como la diabetes. Cumplidos estos dos requisitos, se les colocan los electrodos para ver si el estómago responde a los estímulos. Los especialistas estiman que al menos la mitad de pacientes que actualmente son tratados con procedimientos más agresivos, podrían ser candidatos a esta técnica.

Más información en www.hcsc.es.

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